El arte de un buen feedback

Confucio, 500 años antes de Cristo, destacaba la importancia de entregar de buena manera los mensajes difíciles. Lamentablemente todavía tenemos mucho que mejorar.

Esto lo vemos en reflejado en una reciente encuesta de la consultora Gallup que señala que sólo el 26% de los trabajadores declaran que el feedback les ayuda a mejorar su trabajo.

Los errores típicos que detecta son los siguientes:

– Feedback muy indirectos y blandos, que generan más confusión que acción de cambio.
– Feedback muy directos, que activan los mecanismos de defensa automáticos de la amígdala (parte del cerebro que genera reacciones de huida o ataque), bloqueando la oportunidad de mejora.

Es por eso que proponemos seguir los siguientes 4 pasos:

Paso 1: Comience con un micro-sí. Para abrir la recepción del tercero, empieza por ejemplo con “tengo algunas ideas sobre cómo podemos mejorar las cosas, ¿te las puedo compartir?”.
Paso 2: Sé específico, no vago. Por ejemplo, en lugar de “no eres muy confiable”; intenta con una frase del tipo “dijiste que me enviarías ese informe a las 11 y aún no ha llegado”.
Paso 3: Aclara el impacto o importancia. Por ejemplo: «porque no recibí ese informe, tuvimos que postergar la reunión mensual de…».

Paso 4. Termina con una pregunta: ¡Esa práctica aumenta el compromiso del otro! Por ejemplo: “¿Qué opinas?”.

Finalmente, te proponemos que, además de implementar las prácticas anteriores para DAR feedback, lo PIDAS tú al equipo. Verás grandes cambios. ¡¡Ánimo!!

Tomás Edwards, Senior Coach de Scaling

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